Jardín de la Isla: Jardín renacentista
Jardín del Príncipe: Jardín inglés


España

Declaración Patrimonio Mundial UNESCO: Si, Fecha inscripción: 2001 Ref. 1044
Tipo de Jardín Histórico: Jardín de la Isla: Jardín renacentista; Jardín del Príncipe: Jardín inglés
Dirección:

Jardín del Príncipe: Cl de la Reina, 6 28300 Aranjuez (Madrid).
Jardín de la Isla: Avda. de Palacio 28300 Aranjuez (Madrid)

Teléfono:

+34 91 454 87 00
+34 91 891 13 44


Web: patrimonionacional.es
E-mail: info@patrimonionacional.es
Región: Madrid
Término municipal: Aranjuez
Localidad: Aranjuez
Paraje: España
Coordenadas Google Maps:

Aranjuez 40.0201959278488,-3.6590717053


Acceso desde la capital de la provincia:

Si llega en avión al aeropuerto de Madrid Barajas, la mejor opción para llegar a Aranjuez es el tren. Los trenes salen de la T4 (Terminal 4) (cada 1h30 aproximadamente). Existen lanzaderas que conectan las terminales del aeropuerto de Barajas. (El billete de IDA desde el Aeropuerto de Barajas hasta Aranjuez cuesta 4,05€ en el distribuidor automático del aeropuerto). Cambie de andén en la estación de Chamartín o en la estación de Atocha.

Si llega a Madrid en los trenes AVE o ALVIA (estaciones Chamartín o Atocha), tome la línea suburbana de Madrid a Aranjuez de forma gratuita introduciendo, en los distribuidores, el código "Combinado de Cercanías" impreso en su billete de AVE y ALVIA.

Taxis. El trayecto desde el aeropuerto o las estaciones de tren de Madrid a Aranjuez cuesta en torno a 70-100 euros.
Cuando se encuentre en la estación de Aranjuez, la mejor forma de llegar al hotel es en taxi (entre 6 y 10 euros) o en transporte público, buses L1, L2, L3 o L4.

En coche: desde el aeropuerto de Barajas o cualquiera de las estaciones de tren de Madrid a Aranjuez (alrededor de una hora), por la carretera A4-E5, tome la salida 37 Aranjuez norte.
Desde ese punto, se encuentra a 10 km del Palacio Real y del área de jardines de Aranjuez.

Cuándo visitarnos
Aranjuez es un punto de destino durante todo el año. Es un sitio lleno de vegetación, que crea un microclima refrescante, incluso en verano.
Si quiere disfrutar de este lugar con todos los sentidos, le recomendamos que nos visite en otoño o en primavera. En otoño puede apreciar el cambio de las hojas. En primavera puede disfrutar del florecimiento y del refrescante olor de las flores.


Horarios
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Observaciones:

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Infantes
Jornadas
Agua
Arbol






Entorno natural de Jardín

Aranjuez se encuentra en el sur de la Comunidad de Madrid, en un valle fértil regado por dos ríos: el río Tajo y el río Jarama que, durante la historia, han hecho que este territorio se convierta en una zona especialmente fértil a diferencia de la llanura de La Mancha que le rodea.

La abundancia de la fauna y de la flora de este valle llamó la atención de los nobles y reyes desde el siglo XII. Ya en esa época apreciaron el valor de Aranjuez como lugar de recreo y de caza. Más tarde, en el siglo XVI, Felipe II decidió convertir una antigua casa-palacio que perteneció a la Orden de Santiago, en un Palacio Real más amplio que, junto a otros trabajos de ingeniería, de arquitectura e hidráulicos, son el origen de lo que conocemos hoy como Paisaje Cultural de Aranjuez.

El Jardín de la Isla fue diseñado inicialmente en el siglo XVI, alrededor del Palacio Real de Aranjuez. Actualmente, está formado por pequeños jardines como el Jardín del Rey, el Jardín de la Reina, el Jardín del Parterre y el propio Jardín de la Isla. Este conjunto de jardines recibe este nombre ya que el jardín principal está rodeado, por un lado, por el río Tajo y, por el otro, de una construcción artificial llamada «La Ría», que convierte el jardín en una isla auténtica.

El rey Felipe II, monarca renacentista, viajó por Europa desde muy joven y, durante sus estancias, había mostrado gran interés por la naturaleza. Su amplio conocimiento, adquirido por la experiencia de los largos viajes, que realizó dentro de sus dominios, explica los diferentes estilos que cohabitan en el Jardín de la Isla de Aranjuez, inspirado en los jardines y huertos hispano-musulmanes con un fin productivo, incluyendo el sistema de riego tradicional; la estética flamenca, que el monarca conoció gracias a sus viajes por Holanda; la contribución italiana de los arquitectos Juan Bautista de Toledo y Juan de Herrera, quienes diseñaron el plano renacentista, (así como varias fuentes con esculturas mitológicas), que también le da un fin científico de acuerdo con las ideas humanísticas de la época. Es decir, este jardín también se dedicó a la experimentación e investigación botánica.

Felipe II imaginó un jardín compuesto de una variedad de especies de orígenes diferentes: vegetación nativa y especies exóticas curativas del Nuevo Mundo. Todas estaban destinadas a un uso medicinal, a la creación de perfumes y como viveros para abastecer otros Sitio Reales. Aranjuez se convirtió en un lugar de aclimatación de muchas especies americanas que requerían condiciones climatológicas que este lugar podía ofrecer, como temperaturas suaves y humedad ambiental. Se llegaron a plantar alrededor de 200 000 árboles en esa época.

Esta idea también contemplaba el deseo de convertir los jardines en pequeños zoos; la intención era recrear el Universo a pequeña escala. Jabalíes, renos, toros, caballos, terneros, vacas, pero también camellos, avestruces, aves y peces cohabitaban al mismo tiempo en Aranjuez.

Por otra parte, el Jardín del Príncipe es otro de los jardines históricos más importantes de Aranjuez.

Se trata del parque vallado más grande de Europa y consiste en elementos preexistentes, huertos y jardines. De hecho, también recibe el nombre de «el Jardín de Jardines».

Es un proyecto de paisaje, encargado por el arquitecto y el jardinero de Carlos III, Juan de Villanueva y Pablo Boutelou, donde todos estos elementos se juntan, creando un área de naturaleza intervenida según los criterios de desorden y espontánea belleza y la experimentación botánica, bastante habituales durante la Ilustración. Este jardín cuenta con más de 190 especies de árboles diferentes, incluidas en la lista de jardines botánicos. Ya en la época de Felipe II, estas tierras fueron utilizadas como centro de investigación botánica y experimentación de la aclimatación de especies de las Indias. Asimismo, esta tradición botánica se prolongó en tiempos de Carlos III hasta Carlos IV.

Hoy en día, podemos encontrar varios jardines distintivos como el Pabellón Real y el Embarcadero, el Jardín Español, el Segundo, el Tercero, el Cuarto y el Quinto, con clara influencia del estilo de jardín inglés.

El Sexto y el Séptimo jardín son los más conocidos en el Jardín del Príncipe, ya que contienen el Estanque de los Chinescos, repleto de peces y aves, cisnes y patos y las Islas de Asia y de América, diseños de jardines irregulares donde podemos encontrar los árboles centenarios más emblemáticos y exóticos.

El Octavo jardín es el lugar donde se construyó La Casa del Labrador como una residencia de día para descansar después de una larga y agotadora jornada de caza, de la cual solía disfrutar la realeza, en torno a estos dominios durante el reinado de Carlos IV.

Finalmente, el Noveno jardín, también llamado Parque Miraflores, está bastante alejado del centro histórico de la ciudad de Aranjuez. La reina Isabel II dedicó este área a las caballerizas reales y solía haber caballos en libertad en este lugar hasta 1980, aproximadamente.

 

 

Contexto histórico del Jardín

 

JARDIN DE LA ISLA:

Este jardín es un buen ejemplo de la idea renacentista de crear un Paraíso en la Tierra.  El control de los ríos a través de las presas y canales para evitar desbordamientos; la intervención de jardinería de la naturaleza creando dibujos, senderos y alineaciones con elementos naturales, árboles y otras plantas; animales exóticos de los confines del imperio del rey Felipe II como: camellos, pavos reales, avestruces, cisnes, renos, caballos, aves exóticas; las composiciones escultóricas de las fuentes inspiradas en la mitología clásica. … Todo ello con el fin de recrear el Edén.

A principios del siglo XVI, el rey Carlos I decidió construir una residencia de primavera en Aranjuez. Su hijo, Felipe II, siendo aún príncipe, inició las obras de planificación urbana, de agricultura y de riego del propio jardín y de sus alrededores. Gaspar de Vega y Alonso de Covarrubias primero, y los arquitectos Juan Bautista de Toledo y Juan de Herrera, más tarde. Estuvieron a cargo de las obras y del diseño geométrico del jardín y de los huertos. El Jardín de la Isla fue pensado para ser una zona de ocio así como un laboratorio de experimentación agrocultural.

Las construcciones vegetales y de mármol se incluyeron en el diseño,  evocando la idea del Paraíso en la Tierra, un manifiesto del poder Real sobre la naturaleza.

Más tarde, a principios del siglo XVIII, el Jardín del Parterre fue integrado en el conjunto del Jardín de la Isla durante el reinado del rey Felipe V, como un jardín francés lleno de diseños geométricos y una gran plantación de flores, aunque, posteriormente, fue modificado por Fernando VI, Carlos I e Isabel II hasta alcanzar su aspecto actual. Estas modificaciones consistían, principalmente, en obras escultóricas de gran importancia como la Fuente de Ceres o la Fuente de Hércules y Anteo.

 

JARDIN DEL PRINCIPE:

Su construcción comenzó bajo las órdenes de Carlos III, a finales del siglo XVIII, por iniciativa del todavía príncipe Carlos IV. Por este motivo tomó el nombre de Jardín del Príncipe.

Se extendió sobre antiguos huertos pertenecientes a la Corona desde el siglo XVI, llamados jardines y huertas de la primavera en tiempos de Fernando VI.

Juan de Villanueva, el arquitecto Real, estuvo a cargo de las obras durante el reinado de Carlos III. Es el responsable de la construcción del Estanque de los Chinescos, de la Montaña Rusa y del Palacio de la Casa del Labrador.

Hay algunos lugares relevantes preexistentes en este jardín, donde se realizaban ciertas actividades reales en Aranjuez. Existe un embarcadero Real, construido durante el reinado de Fernando VI, al lado del actual Museo Real de las Falúas (edificado en 1963), con una colección de barcos de La Escuadra del Tajo (conjunto de barcos reales comandados por la falúa del rey) que fueron utilizados por la realeza y la Corte para simular combates navales en el río Tajo, y para sus actividades de ocio.

También se sabe que el célebre cantante de ópera castrati Farenelli interpretó sus piezas musicales en los Días de Primavera Real de Aranjuez, en esos viajes en barco en tiempos del reinado de Felipe II.

Pero la relevancia de este jardín como conjunto de nueve jardines y huertos comenzó a finales del siglo XVIII, cuando el príncipe Carlos (futuro rey Carlos IV) decidió crear este nuevo espacio siguiendo el estilo de jardinería inglés, incorporando estas construcciones y jardines antiguos en una composición única de senderos, plantas, fuentes, esculturas y edificios paladines como la Casa del Labrador.

 

Descripción del Jardín

 

JARDIN DE LA ISLA

Este jardín tuve originalmente una inspiración islámica pero estuvo ciertamente influenciado por el estilo y el gusto del Renacimiento flamenco e italiano. Su diseño y construcción desarrollan tres ámbitos claramente definidos: uno, relacionado con el plano y el diseño del propio jardín; el segundo, relacionado con el diseño de la jardinería, en el que participaron los jardineros más famosos de la época; y tercero, el ámbito artístico, representado en las composiciones escultóricas de sus fuentes.

Este jardín sirvió para el uso y disfrute exclusivo del rey y de la Corte, y es un claro reflejo del poder, dominio y control que tenía el rey sobre su imperio, un imperio donde «el sol nunca se ponía».

Aunque haya sufrido ligeros cambios a lo largo del tiempo, la estructura principal y el diseño de este jardín fueron ideados y llevados a cabo por Juan Bautista de Toledo en 1561.

Las especies vegetales procedentes de Francia, Flandes, Andalucía y Valencia en España, fueron plantadas en diferentes parcelas de tierra divididas en cuadrados, que Juan Bautista de Toledo organizó alrededor de un eje central. En los cruces hay jardines más pequeños con fuentes de mármol dedicadas a personajes mitológicos. Toda la estructura estaba delimitada por una presa que rodeaba el río Tajo para evitar desbordamientos. Existe una construcción auxiliar que fue realizada al mismo tiempo para poder llenar las fuentes de agua: se trata del Mar de Ontígola, un estanque construido en las alturas (a 5km del jardín), que abastecía de agua las fuentes del Jardín mediante la gravedad y la presión de altura. Todas las esculturas originales de las fuentes fueron esculpidas en mármol italiano.

En este jardín también había construcciones botánicas realizadas por los jardineros franceses y flamencos más conocidos de la época. Crearon túneles verdes y galerías jugando con los contrastes de la sombra y los rayos de sol, donde habitaban las esculturas mitológicas.

Este jardín reunió tanto intimidad, como el juego del agua de un jardín musulmán y el estilo italiano de fuentes de referencia mitológica, senderos y jardines de parterre organizados simétricamente.

Más tarde, en el siglo XVIII, durante el reinado de Carlos III, este jardín fue transformado al estilo de jardinería francés, al incluir plantaciones de bojes que parecían bordados e instalar nuevos bancos de piedra blanca en las plazas.

Las fuentes más relevantes de este jardín son: la fuente de Hércules e Hydra, situada donde solía estar la fuente dedicada a la diosa Diana; la fuente de Apolo, probablemente esculpida a principios del siglo XVII; la fuente del Reloj, también conocida bajo el nombre de Fuente del Anillo, que sería la más antigua a juzgar por su diseño de influencia árabe; la fuente del Niño de la Espina, de la mitad del siglo XVII; la fuente de Venus, una de las más antiguas, procedente de Florencia en el año 1571; la fuente de Baco, una composición de principios del siglo XVI que sufrió cambios con el tiempo, y finalmente la fuente Boticaria, que da la bienvenida al visitante cuando accede al Jardín de la Isla tras cruzar el puente.

 

JARDIN DEL PRINCIPE:

Este jardín fue ideado y desarrollado en 1772, durante el reinado de Carlos III, tras la iniciativa de su hijo, el futuro Carlos IV. Cuenta con 145 hectáreas y es conocido por ser el jardín vallado más grande de Europa con más de 190 especies de árboles. Asimismo, este jardín es considerado un Jardín Botánico.

Su diseño inglés que integra elementos preexistentes colocados de manera irregular, en contraste con el estilo francés de los Jardines del Parterre y de la Isla, siendo estos más organizados y sistemáticos.

Juan de Villanueva era el arquitecto a cargo, y Pablo Boutelou, el jardinero jefe. Fueron los responsables de crear una intervención en la naturaleza con un resultado de belleza espontánea y desordenada, otro ejemplo de cómo Aranjuez fue concebido como un lugar de ocio y placer para los sentidos.

Ambos planearon este jardín singular, influenciado por el microclima de Aranjuez, la morfología del terreno y la confluencia de dos ríos en este territorio, el Tajo y el Jarama. Esta última condición permitió una forma peculiar de riego de este jardín que consistía en inundar los prados mediante un sistema de canales bien integrado en el paisaje.

Por la entrada principal, diseñada por el arquitecto Juan de Villanueva, accedemos al huerto de Primavera, por un lado, y al río Tajo, por otro. Siguiendo la calle principal, podemos visitar los Jardines Españoles y el segundo jardín, donde está situado el famoso cenador pintado por el catalán Santiago Rusiñol, (quien encontró en estos jardines una gran fuente de inspiración). El Jardín de los Pabellones es un área de recreo, construida para los hijos de Carlos III, y que podemos encontrar al lado del Museo de las Falúas y el cenador de Santiago Rusiñol.

Requieren mención especial los conjuntos escultóricos representados en las fuentes del Jardín del Príncipe. En el tercero y cuarto jardín, podemos encontrar la magnífica composición escultórica de la Fuente de Narciso, construida en tiempos de Carlos IV y rodeada de diseños de jardines irregulares según el estilo de jardinería inglés.

En el quinto jardín, cabe mencionar la fuente de Apolo, un conjunto escultórico y arquitectónico concebido como el escenario de una larga calle con una excelente perspectiva vegetal.

El sexto jardín es conocido como el jardín inglés-chino, donde se sitúa el estanque de los Chinescos; hay dos pabellones, el Templete clásico, realizado por Juan de Villanueva en tiempos de Carlos IV, formada por diez columnas italianas de mármol verde, y el pabellón chino, que desapareció en un primer momento durante la invasión de Napoleón y fue reconstruida más tarde por Isidro González durante el reinado de Fernando VII. Siguiendo la moda de la época, y evocando a los ídolos egipcios, la composición también incluye un obelisco perteneciente a una colección del rey Felipe V.

Las áreas de la Isla de América y la Isla de Asia, planificadas a finales del siglo XVIII, reciben dicho nombre por la procedencia de sus plantas, respectivamente. Están formadas por senderos muy sinuosos rodeados por pequeños canales de riego y de vegetación exótica, sumándole al jardín un valor excepcional de Jardín Botánico, como se ha mencionado anteriormente.

En el octavo Jardín nos encontramos con el Palacio de la Casa del Labrador. Fue construido durante el reinado de Carlos IV y terminado a principios del siglo XIX. Fue construido originalmente como una casa de campo y, más tarde, se convirtió en un pequeño palacio utilizado en primavera por el rey, para su ocio y diversión después de cazar en los terrenos que rodean el sitio. Al principio estaba aislado del resto de jardines por un tramo del río Tajo y existían varios puentes para acceder al lugar. En épocas de Fernando VII, Isidro González ideó un pequeño jardín alrededor del Palacio, se mandó secar el tramo de río y los puentes terminaron por desaparecer.

El pequeño palacio fue decorado por el artista más importante del momento, el pintor Mariano Salvador Maella… Sus habitaciones están cubiertas con los mejores ropajes y alfombras de la Factoría Real y los artesanos más relevantes de la época completaron con madera y mármol, adornos en techos, paredes y muebles. Más adelante, durante el reinado de Alfonso XII e incluso en la segunda mitad del siglo XX, el palacio tuvo que ser reformado debido a fallos de la estructura del edificio.

El Jardín de Miraflores, el noveno Jardín, fue utilizado como Caballerizas de la reina Isabel II a finales del siglo XIX, y es actualmente una parte privada del jardín cuya visita no está autorizada.

 

Cronología

Jardín de la Isla: Siglo XVI

Jardín del Príncipe: Siglo XVIII

 

Breve descripción del Centro de Interpretación/Museo

El Centro de Interpretación se encuentra dentro de la Oficina de Turismo de Aranjuez. El objetivo principal es promocionar las fuentes de turismo de la ciudad a los visitantes. Este sitio tiene 130m2 divididos en dos áreas:

 

– El recibidor

– La Sala de Exposición Juan de Villanueva

 

Entre el recibidor y la Sala de Exposición hay un aseo público (incluido uno apto para personas discapacitadas).

El recibidor tiene dos funciones: comenzar la visita del Paisaje Cultural de Aranjuez y hacer salir a los visitantes.

La Sala de Exposiciones Juan de Villanueva está dedicada a las exposiciones, y está dividido por temáticas en dos áreas: una visita guiada por nuestro Paisaje Cultural que se muestra a través de paneles; y una zona con sillas, una pantalla para vídeos y una maqueta del Casco Antiguo, de los Jardines Históricos y de los bosques históricos.

 

Para conocer nuestro Paisaje Cultural, los visitantes son guiados por paneles con imágenes y descripciones atractivas. El objetivo de este aparato es estimular al visitante para saber más sobre el sitio y su contexto histórico, y ofrecerle algunos consejos para que organice la visita según sus intereses.

 

La estructura del guion de la exposición parte del concepto clave: Un paisaje diseñado por el ser humano. Está dividido en cinco áreas que están interconectadas, y realizan un vínculo inquebrantable entre la acción del ser humano y la versatilidad del paisaje.

 

Primera área: Presentación de Aranjuez, un Paisaje diseñado por el ser humano.

El primer panel explica el origen de la ciudad desde el concepto de la intervención del ser humano en el paisaje.

 

Segunda área: Historia y Paisaje humanístico del Sitio Real

En este área se presentan eventos y personajes históricos importantes y relevantes. Se sugiere la presencia de los ríos Tajo y Jarama mediante efectos de sonido de agua, mientras que los paneles narran historias sobre los personajes emblemáticos: sus obras y su relación con el paisaje, los ciudadanos y los principales eventos históricos.

 

Tercera área: Una ciudad por descubrir

Se muestran diferentes itinerarios a través de una maqueta interactiva.

 

Cuarta área: La naturaleza antropológica: Los jardines y los bosques históricos

Este área explica como el ser humano han intervenido en la zona para adaptarla a sus gustos e intereses. Por consiguiente, nos encontramos ante un sitio que se expresa, a través de sus jardines y sus bosques, sus fuentes y estanques artificiales, y sus edificios palatinos.

 

Quinta área: Cultura y tradición

Este área está dedicada a ilustrar la cultura y la tradición del lugar a través de eventos relevantes como el Motín de Aranjuez, el Tren Histórico de las Fresas, la rica gastronomía basada en excelentes productos de huertos históricos, y de personajes célebres como: Joaquín Rodrigo, autor del famoso Concierto de Aranjuez y el pintor Santiago Rusiñol, entre otros.

 


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