JARDINES DE SANTA CLOTILDE

JARDÍN HISTÓRICO

LLORET DE MAR • GIRONA • ESPAÑA

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ED50U ED50
485533,1694616070,037

Contexto histórico del Jardín

Los jardines de Santa Clotilde nacieron fruto de la determinación de un eminente personaje de la primera mitad del siglo XX: el marqués de Roviralta. Raül Roviralta i Astoul, que fue el promotor más activo del desarrollo de la asistencia y del trabajo social en la Cataluña de su tiempo, fue capaz, también, de dedicar gran parte de sus esfuerzos a la culminación de un proyecto tan laborioso como es el diseño y la realización de estos jardines. Su aprecio por Lloret de Mar le llegó a través de su primera esposa, Clotilde Rocamora, a la que conoció cuando ella estudiaba en el colegio de monjas francesas de la Inmaculada Concepción, establecidas en el municipio desde 1903. La idea lo acompañó desde muy pronto: en 1917, con sólo veinticinco años, se trasladó a Lloret de Mar con la intención de buscar unos terrenos donde construir una propiedad aislada, en contacto con la naturaleza y abierta al mar. El hecho de que estos jardines fuesen para él una verdadera obra de vida quedará por siempre testimoniado en 1952, cuando le fue otorgado un título nobiliario y el nuevo marquesado recibió el nombre de Roviralta de Santa Clotilde. La compra de los terrenos, unas plantaciones de viñas en la zona conocida como laBoadella, se llevó a cabo en octubre de 1918; el siguiente paso de Roviralta era, consecuentemente, encontrar a la persona adecuada para el diseño del proyecto.
El tiempo ha demostrado que su elección fue del todo acertada: esta recayó sobre quien debía ser en pocos años nombre fundamental de la arquitectura y del paisajismo catalán, Nicolau Maria Rubió i Tudurí. Sin embargo, en aquel momento sólo era un prometedor arquitecto licenciado hacía dos años. El azar quiso que Nicolau fuese hermano de Ferran Rubió i Tudurí, el socio de Roviralta en su empresa farmacéutica. El futuro marqués explicaba así el hecho en sus apuntes manuscritos: Santa Clotilde […] es el resultado de la reunión de 7 viñas que eran de los señoresMacia [Macià], Blanch, Cruz, Zaragoza, Calapuig, Bonanit y Carles. Fue mi intención desde el primer momento hacer allí una residencia de campo –y a tal efecto encargué el plano del jardín a Don Nicolás Rubió, hermano de Fernando, hijo de Don MarianoRubió Bellver, General de Ingenieros, hombre culto y de gran prestigio, alma de laExposición Universal de Barcelona 1929 e ingeniero gerente de la Sociedad AnónimaTibidabo […]. Pasaron los años y siempre fui ejecutando el plano que hizo Rubió hasta quedar totalmente terminado en el año 1926. (Transcripción de los apuntes manuscritos de Raül de Roviralta, 20 de agosto de 1927. Archivo de Santa Clotilde.)
Sin embargo, Roviralta no se limitó a ejecutar una serie de conceptos planteados por el joven arquitecto; el diseño tuvo en cuenta también sus ideas. De esta forma, hubo una simbiosis entre las aportaciones del promotor y las del paisajista, un fructíferointercambio de nociones y estilos muy interesante para el resultado final. Raül deRoviralta conocía la obra del pintor, arquitecto y diseñador de jardines napolitano Pirro Ligorio y, concretamente, sus magníficos y mobiliario, asesorado por dos nuevos colaboradores: el pintor Domènec Carles y su esposa, la escultora Maria Llimona. 1927 fue el año de la construcción de la primera vivienda de los jardines, que fue bautizada como casa garage (sic). La muerte de Clotilde Rocamora y el posterior enlace deRoviralta con Odila Arenys, en 1928, hizo que la casa garage se convirtiera en la residencia provisional del nuevo matrimonio. Sin embargo, muy pronto, en 1929, se inició la construcción de la casa principal de los jardines; en su diseño, Roviralta prescindió de toda ayuda que no fuesen sus propios conocimientos y el consejo de Domènec Carles: Hace unos días he empezado la construcción de la casa de Santa Clotilde. La construyo sin arquitecto. Tengo esperanzas salga bien. (Me ayuda Carles, magnífica ayuda). (Apuntes manuscritos de Raül de Roviralta, finales del año 1930.) Será finalmente en el mes de agosto de 1934 cuando el matrimonio podrá inaugurar la nueva residencia. Durante el periodo de construcción de la casa grande, avanzarontambién en el trabajo de decoración de los jardines; Roviralta, una vez más con laasistencia de Domènec Carles, adquirió diferentes piezas escultóricas y encargó a laesposa del pintor, Maria Llimona, la realización de un grupo de sirenas de bronce.
Por su carácter particular y su sofisticación, los jardines de Santa Clotilde despertaron de forma inmediata la admiración y el interés de la sociedad catalana de la época. Por ejemplo, la revista D’Ací i d’Allà –la primera revista catalana de estilo europeo, exponente de una modernidad burguesa presentada a partir de artículos de arte, literatura, cultura y sociedad–publicó en 1934 «Una casa vora el mar. Santa Clotilde», un texto en el que la nueva finca y sus jardines eran descritos como un verdadero proyecto de sueño.
Esta admiración por su proyecto finalmente acabado supuso, con toda seguridad, una gran satisfacción para Raül de Roviralta. El marqués, a partir de aquel momento, tampoco renunció a dedicar grandes esfuerzos al mantenimiento y la mejora de los jardines.
En 1958 decidió su remodelación ordenando la plantación de nuevas especies ensustitución de los originales eucaliptos predadores. Durante algunas etapas, esta plantación de especies contó con catorce jardinerostrabajando constantemente en ella, además de la implicación absoluta por parte del marqués.
El transcurso de los años ha sido testigo del reconocimiento de las cualidades y de la singularidad de Santa Clotilde por parte de las distintas administraciones políticas. Así, en octubre de 1972, los jardines fueron declarados Paraje Pintoresco por el Gobierno español y, en 1994, la Generalitat los catalogó como Bien Cultural de Interés Nacional (BCIN), en la categoría de Jardín Histórico, dentro del proceso de reclasificación de los parajes pintorescos que entonces conformaban el Patrimonio Cultural de Cataluña.
La familia Roviralta cedió los jardines al Ayuntamiento de Lloret de Mar comoconsecuencia de la aplicación de la legislación urbanística, en un proceso dilatado queduró desde 1990 hasta junio de 1997, pero mantuvo la propiedad de los dos edificios y de las zonas ajardinadas adyacentes a las viviendas. Los jardines gozan de la calificación de Zona Verde Pública. y representan una estrategia fundamental en el posicionamiento de Lloret de Mar como municipio que quiere ofrecer la posibilidad de un turismo alternativo al tradicional de sol y playa de la Costa Brava.

Descripción del Jardín

Gracias a Rubió i Tudurí, los jardines de Santa Clotilde gozaron de un diseño que sesupo adaptar cuidadosamente a la orografía de un terreno verdaderamente difícil. Este hecho se observa en la imagen siguiente, que sobrepone el gráfico de los jardines a una ortofotoimagen del territorio.

Diseño general de los jardines de Santa Clotilde

En primer lugar, el diseño parte de unos ejes visuales que recrean las líneas arquitectónicas a partir de cortinas de árboles. De esta forma, se consigue una continuidad entre el jardín y la naturaleza circundante sin perder por ello la autonomía del espacio. En este sentido, el mar juega un papel esencial en los jardines: ayuda a crear la continuidad, rompiendo con el modelo paisajista inglés, que acostumbra a presentar el jardín aislado de su entorno. Otro rasgo que caracteriza a los jardines –y que los diferencia de otros ejemplos europeos– es la ausencia de muros de contención, que han sido sustituidos por terraplenes suaves. Con esta solución se obtiene una mayor oxigenación del jardín y se apela al hecho natural: se subraya una distancia con el modelo italiano, que utiliza las paredes de árboles como muros para cerrar el perímetro. La técnica utilizada aquí es el escalonamiento del terreno en terrazas y el cruce decaminos mediante rampas y escaleras que salvan los desniveles. Las edificaciones se sitúan en la parte más elevada del terreno y coronan unos jardines que descienden hastaabrirse al mar, que se muestra con innegable criterio estético desde una perspectiva cónica.
Los jardines se organizan en torno a la escalinata principal, conocida como escalera de las Sirenas, que desciende desde la explanada de la casa hasta el mar, y está atravesada por tres caminos. La escalera central y los caminos confluyen en una gran plaza, que evoca un anfiteatro mediterráneo de simetrías clásicas. La orografía delterreno permite al paseante ver cómo se funde el jardín con el mar desde distintosmiradores y puntos estratégicos; las calas de la Boadella y Santa Cristina aparecen, así, a los pies de las distintas terrazas, como su prolongación natural.

Principales espacios de estructuración de los jardines de Santa Clotilde

El talento de Rubió i Tudurí creó unos jardines de un estilo muy particular, gracias a laforma en que este supo adaptar el diseño a la orografía del terreno. El arquitecto partióde un conjunto de estrategias visuales basadas en los tres elementos principales de los jardines: la vegetación, las esculturas y el agua.

Simetrías y concentraciones visuales: un uso adecuado de las vallas vegetales –que conforman paredes– y de los elementos particulares –la ubicación de las esculturas– para dirigir la visión del visitante hacia una serie de puntos estratégicos, como eldescenso en dirección al mar de la escalinata principal.

Diálogo entre los jardines y el entorno: el mar Mediterráneo y la costa agreste del entorno ayudan a crear un gran efecto visual.

Uso de la vegetación –especies y colores– como otro recurso para disfrutar con la mirada. El efecto de contraste se ve amplificado por la presencia del azul del cielo, delverde permanente de la vegetación y del blanco de las esculturas. En conjunto, se trata de una serie de estrategias visuales, elaboradas con plena conciencia por Rubió i Tudurí a fin de provocar un comportamiento activo del visitante respecto a los jardines: la disposición de estos elementos lo invitan sutilmente a desplazamientos frecuentes y a cambiar su posición, guiándolo en la búsqueda de las diferentes perspectivas del paisaje. Los jardines se pueden visitar a partir de trece puntos –etapas sucesivas desde el punto de entrada al recinto. Estos puntos se pueden agrupar en función de su tipología: paseos y calles, plazas, miradores y escaleras.

Paseos y calles

Se trata de espacios paralelos al mar, que hacen de enlace entre las plazas y los miradores, y acogen esculturas de bustos neoclásicos. La pérgola es la zona de los jardines que se encuentra museografiada, con una serie de banderolas que presentan información general sobre los jardines y los personajes vinculados a su creación.

Plazas

Concebidas como espacios de contemplación, la mayoría incorpora bancos para elreposo del visitante. La plaza de las Sirenas destaca por su centralidad: en ella confluyen los tres caminos principales que estructuran los jardines. Diseñada con exquisitez, la rodean magníficos cipreses y está adornada por cuatro bustos neoclásicos y dos sirenas de bronce.

Miradores

Se trata de una serie de posiciones que ofrecen vistas abiertas al mar. Concretamente,son dos miradores, ubicados en los dos extremos opuestos de los jardines, además de una escalinata principal –escalera de las Sirenas– que, pese a no ser un mirador,desciende hacia el mar ofreciendo un escenario impresionante. El mirador de laBoadella es, además, un punto estratégico desde donde se observa la fauna de la zona –gaviotas y otras aves marinas–, la desembocadura del río Tordera y las calas deS’Agulla, Santa Cristina y la Boadella.

Escaleras

Son uno de los elementos más característicos de estos jardines, y resultan del todonecesarios para salvar el desnivel del terreno. Al adaptarse a una orografía com -plicada, las escaleras ofrecen imponentes vistas del paisaje circundante. La escalera de las Sirenas es la principal, el verdadero eje de vertebración que hace que los jardinespuedan desarrollarse sobre el terreno.
La adornan las esculturas de cinco sirenas de bronce.

Vegetación

En el diseño de los jardines –de inspiración novecentista, como se ha comentado– no sólo la arquitectura responde a la voluntad de lograr una obra artística; los elementos que los integran respetan un criterio parecido.

Tres de estos elementos contribuyen a definir el estilo tan particular de Santa Clotilde: la vegetación, las esculturas y el agua.

Respecto a la vegetación, Rubió i Tudurí decidió que las especies utilizadas fuesenmayoritariamente autóctonas y características de nuestro clima mediterráneo. Lasplantaciones se iniciaron durante la década de 1920 y consistían tanto en árboles yarbustos de hoja perenne –pinos, cipreses y cedros–, como en árboles caducifolios –tilos y álamos–. Con la variedad introducida se conseguía crear una gran diversidad de colores, al contrastar la gama de verdes de los ejemplares perennes con la variedad de colores de los ejemplares caducifolios, cuyas hojas cambian de color en función de la estación del año. No obstante, los jardines incorporan algunas especies de otraslatitudes que se decidió adaptar, como los cedros del Himalaya (Cedrus deodara), loscedros del Atlas (Cedrus atlantica), los tilos (Tilia cordata) y los cipreses de Monterrey (Cupressus macrocarpa).
En el diseño de la vegetación propuesto, la selección y la disposición específica de las plantas pretende conseguir una serie de efectos, entre los que destacan dos: por unaparte, el estudiado contraste con el bosque natural, situado en el lado este de la entradade la finca; por la otra, y a fin de transmitir la noción novecentista de naturaleza domesticada, la utilización en algunos puntos del llamado arte topiario, es decir de la técnica del recorte sistemático de las diferentes especies de plantas para crear espacios arquitectónicos y elementos artísticos.

Otra cuestión que destaca en el diseño de la vegetación es el uso de algunos elementoscon intención simbólica. Concretamente, se pueden destacar tres:

Poca presencia de flores: esta decisión alude al modelo de jardín renacentista, reconociéndolo como fuente de inspiración. En los jardines domina el efecto cromático de las masas verdes de los árboles y de las plantas menores, casi siempre de hoja perenne. Se trata de una estrategia que otorga al conjunto vegetal una homogeneidad rigurosa que sólo se ve rota por el blanco de las esculturas.

Uso de la hiedra: se plantaron ejemplares de esta especie en las contrahuellas de los peldaños, con un resultado muy vistoso. Se trata de una técnica que integra de formaeficaz las escaleras en el conjunto, naturalizándolas y transmitiendo una noción unitaria del espacio. Rubió i Tudurí, una vez experimentada en Santa Clotilde, la utilizará en muchos otros jardines.

Uso del laurel: el laurel es el árbol vinculado tradicionalmente a Lloret de Mar, tal y como nos indican el nombre del municipio y su escudo. Finalmente, debe mencionarse una planta característica de muchos jardines mediterráneos, que, en este caso, no se plantó en Santa Clotilde: la palmera. Al planificar la vegetación, Rubió i Tudurí tuvo que descartarla porque habría sido una especie extraña en un espacio que debía tomar como referencia inicial el modelo de jardín italianizante, de inspiración renacentista.

Cronología

· 1918: Raül de Roviralta adquiere siete viñedos en Lloret de Mar a los señores Macià,Blanch, Cruz, Zaragoza, Calapuig, Bonanit y Carles. Encarga el proyecto de los jardines al arquitecto Nicolau Maria Rubió i Tudurí. ·

1918-1921: se realizan los movimientos de tierras que dan forma definitiva al terreno.

· 1921: se inicia la plantación de pinos y cipreses.

· 1922: el Dr. Roviralta adquiere en la sección del Siglo de Antigüedades la primera estatua: Escultura con cuerno, n.º 17.

· 1926: el proyecto de Rubió i Tudurí se da por finalizado. En junio se construye el arco de entrada. Durante un viaje a Italia y Alemania, acompañado por Domènec Carles, el Dr. Roviralta adquiere dos bustos (Minerva con casco guerrero y Personaje romano con piel de león en el pecho) a un anticuario de Dresde.

· 1927: la plantación continúa.

· 1928: enlace del Dr. Roviralta y de la Sra. Odila Arenys.

· 1928: en el mes de mayo, Domènec Carles adquiere en París, por encargo del Dr.Roviralta, cuatro bustos y una escultura exenta (un niño). En el mes de julio se inicia la construcción de la casa pequeña, según el plano de Rubió, modificado y adaptado al paisaje por Domènec Carles.

· 1929: en noviembre, Domènec Carles compra en París dos estatuas (la Justicia y la Prudencia). Se inicia la construcción de la casa grande.

· 1930: en marzo, compra diez bustos romanos a la viuda de Fournier (Torre Fournier,en la Bonanova de Barcelona).

· 1934: sin la supervisión de ningún arquitecto, y sólo con la dirección de DomènecCarles, se acaba la casa grande.

· 1939: Roviralta y su socio Ferran Rubió i Tudurí se reparten el negocio de laboratoriosfarmacéuticos después de la Guerra Civil por diferencias políticas.

· 1958: se inician las remodelaciones del jardín con la plantación de árboles nuevos, a fin de sustituir los eucaliptos predadores.

· 1972: declaración de Paraje Pintoresco de los Jardines de Santa Clotilde por parte del Gobierno español.

· 1994: declaración de Bien Cultural de Interés Nacional de los jardines de SantaClotilde por la Generalitat de Catalunya.

· 1997: traspaso de los jardines de Santa Clotilde al municipio de Lloret de Mar.